De la primera frase a la herramienta en uso.

Cinco pasos con salida en cada uno, tecnología estándar que puedes llevarte y una forma de trabajar sin sorpresas.

Cinco pasos. Después de cada uno puedes parar.

Cada paso responde una pregunta y te deja algo en la mano. Si la respuesta es «no merece la pena», lo dejamos ahí.


  1. 01

    Entender

    ¿Qué estamos intentando cambiar?

    Negocio, proceso, personas y datos disponibles. Hablamos con quien decide y con quien lo hará cada día.

    Te llevas: Mapa del problema

  2. 02

    Decidir

    ¿Qué entra en la primera versión?

    Priorizamos, definimos cómo sabremos que funciona y escribimos la lista de lo que no se construye.

    Te llevas: Alcance cerrado

  3. 03

    Diseñar

    ¿Cómo se usa?

    Un prototipo navegable antes de escribir código: lo tocas, lo corriges y lo aprobamos juntos.

    Te llevas: Prototipo aprobado

  4. 04

    Construir

    ¿Funciona de verdad?

    Entregas semanales que puedes abrir y probar. Nada de seis semanas de silencio.

    Te llevas: Versión en producción

  5. 05

    Aprender

    ¿Qué hacemos ahora?

    Medimos el uso real, escuchamos al equipo o a los clientes y decidimos el siguiente paso con datos.

    Te llevas: Plan de evolución

El primer paso empieza con una frase.

Tecnología estándar, sin cajas negras

Cada proyecto parte de una base probada: autenticación, usuarios, roles, dashboard, base de datos, analytics y seguridad básica. Después construimos la parte específica.


Frontend
React · PWA
Funciona en móvil y ordenador y se instala sin pasar por las tiendas de apps.
Backend
Supabase · PostgreSQL
Tus datos en una base de datos abierta que puedes llevarte.
Hosting
Vercel · Azure
Infraestructura conocida que cualquier equipo sabe mantener.
IA
OpenAI API
Solo donde resuelve algo concreto y con alguien revisando.
Analytics
PostHog · Plausible
Para saber qué se usa de verdad y decidir qué sigue.
Pagos
Stripe
Cobros sin guardar tarjetas ni construir una pasarela.

Cómo es trabajar con nosotros.

  • Un único interlocutor

    Quien te escucha es quien diseña y quien construye.

  • Una demo cada semana

    Ves el producto avanzar, no un informe de estado.

  • Sin sorpresas de precio

    Lo que cambia el alcance se habla antes de hacerlo.

El siguiente paso es una conversación de 30 minutos.

Sin presupuesto ni compromiso. Si ya has calculado tu alcance, partimos de ahí; si no, empezamos por el problema.

Hablemos